Un barrio que marca

Probablemente es el barrio más especial de Sevilla, famoso por su historia, su idiosincrasia y su significado. Descúbrelo poco a poco, Triana lo merece.

A orillas de la historia

Un rápido repaso por la historia. Los orígenes de Triana se remontan a la era tartésica. Este núcleo de población en la margen derecha del río Betis (nombre romano del Guadalquivir), sirvió a las legiones romanas para establecer un campamento, próximo a Itálica y frente a Híspalis. Fueron los almohades quienes construyeron el primer puente que lo unía con la ciudad, un puente de barcas situado donde hoy se encuentra el famoso Puente de Triana.

En los siglos XV y XVI, Triana tuvo presencia en aquellas expediciones martítimas que aspiraban a conocer nuevos mundos. Su Escuela de Mareantes instruyó a muchos navegantes de la época que formaron parte en viajes como la llegada de Cristóbal Colón a América o la Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano, cuya partida se realizó también desde estas orillas. En la Plaza de Cuba, una esfera marca la milla cero de la primera circunnavegación a la Tierra.

Y también la historia ha dejado su capítulo tenebroso. El Castillo de San Jorge fue escenario de las temibles persecuciones de la Inquisición. Hoy en día puedes visitar sus restos y conocer su historia bajo el Mercado de Triana.

Pero, Triana tiene mucho que descubrir en cada esquina, en el patio de una casa de vecinos, en un bar o una tienda de toda la vida. Si vienes a Triana, viajarás a un barrio, ante todo, auténtico.

Capilla del Carmen, Altozano de Triana
Casa Mensaque. Triana
Temple y genialidad

A lo largo de los siglos, Triana ha acogido y estimulado vocaciones, oficios, artesanías. Y no sólo su industria cerámica ha sido siempre notable. En la primera mitad del siglo XX, la antigua factoría aeronáutica Hispano Aviación, en la calle San Jacinto, construyó el primer avión a reacción de España. Tal logro fue bautizado con el trianero nombre de "Saeta".

Triana es polifacética, nunca dejará de sorprenderte

Velá de Santa Ana. Calle Betis y Río Guadalquivir
'República Independiente de Triana'

Lo primero que percibes cuando das tus primeros pasos por Triana es que posee una identidad propia, el resultado de ser un barrio nacido al otro lado del río. Esta separación que marca el río Guadalquivir con Sevilla no ha impedido, sin embargo, que Triana haya aportado muchas de las principales señales identitarias de la ciudad. Rasgos inconfundibles como el arte cerámico o el arte flamenco tienen su germen en Triana. Y no es casualidad que en ambos casos hablemos de "arte".

Triana es la cuna de un gran número de artistas flamencos (grandes guitarristas, cantaores y tonadilleras han nacido o se han criado aquí), célebres toreros, insignes alfareros, históricos navegantes... Seguro que este barrio tiene la capacidad natural de inspirarte.

Para tener en cuenta...
  1. La calle Betis recibió el nombre del río Betis, que a su vez dio nombre a la Bética romana.    
  2. Aún hoy muchos trianeros cuando cruzan el puente desde su barrio dicen "voy a Sevilla".    
  3. El palo del flamenco que mayor vinculación tiene con Triana es la Soleá.  
  4. Seis hermandades del barrio procesionan en la Semana Santa de Sevilla.