Saborear Sevilla poco a poco

Cierra los ojos y ponte en situación. Acabas de llegar a Sevilla, dejas tus maletas y sientes dos impulsos irrefrenables: reponer fuerzas tras el viaje y unas ganas enormes por asimilar todo lo nuevo que te rodea, lo que ves, sientes y percibes... y también, claro, "verificar" esos aromas a los que no puedes resistirte.

Capital mundial de la tapa

¿Qué son realmente las tapas? La tapa es el corazón de nuestra cultura gastronómica: pequeños platos de especialidades caseras y tradicionales, o de sorprendentes creaciones de chefs; pinceladas de sabores intensos, sugerentes productos de la mayor calidad... Una forma de comer que se adecúa a una forma de vida. Vivir la comida, comernos la vida.

¿Y en qué consiste salir a "tapear"? Pruébalo tú mismo: pasea entre monumentos, para en un bar y pide una tapa, sigue descubriendo la ciudad, una segunda tapa en otro bar, y así sucesivamente... y así deliciosamente.

Alta cocina en el plato que le corresponde

¡Una de ensaladilla! ¡Una de solomillo al whisky!... Descubrirás auténtica alta cocina en pequeño formato, descubrirás bares y restaurantes en enclaves históricos, lugares increíbles que te transmitirán una energía única. Y todo ello de manera realmente asequible.

Aquí disfrutamos de la gastronomía en pequeñas e intensas pinceladas.

Bienvenido al "turismo degustación"

Así que si eres de los que quieren probarlo todo y no sabes por dónde empezar, ¡tranquilo "foodie"! Estás en el sitio perfecto en el momento perfecto: estás en Sevilla, donde salir a tomar unas tapas es empezar a fusionarte con el alma de la ciudad.

Las barras de Sevilla son un auténtico espectáculo. Desde las tapas que se cantan, hasta la extraordinaria agilidad en el servicio, pasando por el ambiente general de alegría... La experiencia gastronómica se enriquece también con estas píldoras de ingenio y simpatía.

No tienes excusa, ven a disfrutar al máximo del tapeo en Sevilla. ¡Que aproveche!

Para tener en cuenta...
  1. El bar más antiguo de Sevilla se remonta a 1670: El Rinconcillo.
  2. En el s.XVII en Sevilla, se atendían pedidos de bebidas que se "tapaban" con jamón o queso.
  3. Por cantidad y calidad de la oferta, Sevilla es la Capital Mundial de la Tapa.