2 días
y 1 noche

Un fin de semana inolvidable

Sevilla tiene tantas cosas para ver y vivir que si te quedas sólo un fin de semana deberás aprovechar muy, pero que muy bien el tiempo. Aquí te proponemos planes de visita para que disfrutes al máximo de tu estancia.

Día 1: Catedral, Giralda, Alcázar, Santa Cruz...

Tu visita podría comenzar con los monumentos más emblemáticos de la ciudad: la Catedral, la Giralda, los Reales Alcázares.

La Catedral de Sevilla es el mayor templo gótico del mundo y el tercero más grande de la cristiandad. Su interior es majestusoso: no dejes de ver el retablo mayor y la tumba donde reposan los restos de Cristóbal Colón. Resulta también espectacular realizar un recorrido por sus cubiertas (recuerda reservar esta visita con antelación) y divisar la ciudad desde La Giralda, que fue en su día la torre más alta del mundo.

Los Reales Alcázares son una visita obligada. Es el palacio real habitable más antiguo de Europa, y recientemente encarnó el reino de Dorne para la célebre serie Juego de Tronos.

Después de maravillarte con estas localizaciones te sugerimos un pequeño respiro y degustar la seductora gastronomía sevillana. Relájate en cualquier terraza, ¡pide unas tapas! Y por la tarde, qué tal un paseo por el inigualable Barrio de Santa Cruz, ese maravilloso laberinto formado por estrechas calles, desembocando en los Jardines de Murillo y el Paseo Catalina de Ribera. No muy lejos, tienes la Plaza España, y en el camino podrás visitar la Antigua Fábrica de Tabacos, que actualmente es la sede del rectorado de la Universidad de Sevilla.

La Plaza de España, el río, espectáculos...

La Plaza de España se encuentra en el Parque María Luisa, se construyó como edificio principal de la Exposición Iberoamericana de 1929 y en sus bancos están representadas todas las provincias de España. No te vayas sin acercarte a cada azulejo y deleitarte con sus detalles. Una plaza que además ha servido como escenario de cine en numerosas ocasiones: la saga Star Wars la convirtió en el palacio de la Reina Amidala. 

Después puedes pasear a orillas del Guadalquivir, visitar el Muelle de Nueva York, donde tomarte un cóctel para abrir el apetito. Por la noche, te proponemos asistir a alguna obra en el Teatro Lope de Vega o a algún espectáculo flamenco.

En la Plaza de España podrás pasear en barca por el canal que la recorre

Día 2: la Sevilla más actual, la vida en la calle

El segundo día podrías dedicarlo a conocer la Sevilla más actual: en una magnífica ubicación se encuentra el Metropol Parasol, bautizado por la ciudad como Las Setas. Se trata de un vanguardista espacio, diseñado por Jürgen Mayer, que presume de ser la estructura de madera más grande del mundo. Desde su mirador disfrutarás de unas vistas sensacionales de la ciudad.

Aprovechando que estás allí, puedes bajar al Antiquarium, un espacio museístico subterráneo que esconde magníficos mosaicos romanos.

Mientras te diriges a la zona del Ayuntamiento, puedes visitar las calles más comerciales de la ciudad (Sierpes, Tetuán…), para llegar a la Plaza del Salvador, que posee la Iglesia más grande de la ciudad tras la propia Catedral. Sus bares te invitarán a hacer una parada y disfrutar de un ambiente radiante.

Continúa hasta llegar a Plaza Nueva, presidida por el Ayuntamiento y el monumento al Rey Fernando III. A sus espaldas, la Plaza San Francisco se presenta como uno de los espacios más emblemáticos de la capital. Por esta zona encontrarás multitud de lugares donde parar a comer algo. Por la tarde y si aún tienes tiempo te recomendamos que te relajes y te dejes embriagar por el encanto de las tardes sevillanas. Ve a alguna terraza con vistas de la ciudad, contempla Sevilla al completo, seguro que sólo pensarás en volver.